sábado, 6 de octubre de 2012

Lluvia en Primavera

Eres
como la lluvia en primavera,
llegas dulce por la mañana
vestida de blanco
soplando cabellos
vaciando tus cantos.
Vienes temprano
galopando sobre tus sentimientos
alimentando y matando
robando esperanzas
tapando el sol
quebrando alas
inundando parpados
surcando mejillas
saltando las diástoles
mojando talones y entrepiernas.
Eres esa lluvia incansable
que nutre las flores y los corazones
matándolos con tus goterones egoístas
que golpeas la seca tierra
y la sacas de su baba parda
la despiertas
la surcas
y la ahogas.
Eres esa que todos desean tener
que la buscan por sus bellos arcoriris
por sus frescos aromas
porque nutres sus raíces
porque en sus inviernos, los arropaste
en sus mañanas, alimentaste
en sus noches, desnudaste
en sus labios, nadaste
por sus ojos, mataste.
Más llegas en primavera
en las primaveras
y de todos los que te desean
sólo dos te rodean
uno es
el que matas al caer
otro es
por el que mueres
al volver al mar
tu mar
solitario, inmenso y bello
mar.

Gamo

domingo, 16 de septiembre de 2012

Ojos Verdes


De tus ojos
claros, profundos, inocentes…
De los mios
atontados, embriagados,
alucinando,
imaginando.

De tu mirar
verde como el campo de las ilusiones
adornado con un tierno puntal
que llega a tu alma, desconocida
intrigante y soñadora, tal vez.

De tan sólo dos palabras
o tal vez más,
sólo ellas, ruedan como bicicletas de agua
dentro de mi desorientada conciencia
y buscan ver caer de tus labios
una miel acogedora
una sonrisa ligera,
un soplo de si.

Tu piel
suave y blanca, como tu voz,
el violín de tu voz silenciosa y armónica
que tararea místicamente
el ritmo acelerado de mi purpúrea rosa
que no sabe detenerse
no sabe disimular.

Te veo llegar,
te vi llegar,
azul como el viento surcando montañas
rompiendo mi estable condición
danzando en acaramelados vaivenes
mientras tus pasos, nebulosos,
rítmicos y afrodisiacos
quiebran el éxtasis de mi pecho
sonante cual tambor de guerra.

Mi rubicundez busca incesantemente
hacer cumplir la promesa, de la noche
donde tus ojos gobernaron dictatorialmente
todas las intenciones de mi,
donde tu sonrisa, cual luna llena
a licántropo,
me hizo estar fuera de mi,
para no dejar de pensar en ti.

Y vuelvo a tus ojos
sostenidos de la mano, mientras caen sutilmente
por el borde pálido de tu mejilla,
mientras miran en su gris verdor
la luz tímida de la noche
que te hace ser en tu azul
la orquídea blanca
que mis sueños vela.

Gamo

domingo, 2 de septiembre de 2012

Es Primavera, sin ser Primavera.


Es primavera, sin ser primavera
la nube cálida, alienta la mañana
como tu tibio pecho, alienta mi despertar
como tus suaves labios, alimentan mi amar.

Es primavera, sin ser primavera
y las aves cantan, regocijan y bailan
mirando el dulzor de las flores
coreando el ritmo de los corazones

Es primavera, sin ser primavera
y los poetas callan, ciegan y duermen
esperando la llegada de aquella mujer
que llenando cada verso de alegría
volverá a mover,
 las plumas del saber.

Es primavera, sin ser primavera
y te callas tú
que de algún lado viniste,
 y hacia algún lado te fuiste.

Es primavera, sin ser primavera
y las rosas y claveles
con sus notas acarameladas
buscan incesantemente aquel rocío
que les permita nuevamente ser feliz

Es primavera, sin ser primavera
y los fríos destellos de sol
quedan atrás
mutilados por vientos de esperanza
y cálidos reencuentros.

Es primavera, sin ser primavera
y lo único que ilumina el sol
son las vacúas vasijas encabelladas
que buscan día a día
romper la infértil tierra
de la melancolía, el recuerdo
y el olvido.

Es primavera, sin ser primavera
Y ya pronto vendrán a ti
los sutiles lechos
llenos de armonía,
abotagados de simpleza,
rodeados de felicidad.

Es primavera, y ya pronto
será primavera.


Gamo

domingo, 5 de agosto de 2012

Sin


No existe ramo de flores
ni tempestad de disculpas
que logre conquistar a ciegas
tu rubicundo orgullo.

GAMO

Intimidad Temporal


El más bello poema que puede existir
es el de tu manos surcando tu vientre
aproximándose tímidamente
a la vereda curva de tus caderas,
rondando con suave dulzor
aquel ropaje,
aquel encaje,
aquel pasaje,
que rellena de seda e ilusión
las vocales de tu armonía íntima,
que busca como una mariposa de su capullo
separarse de tu cuerpo
para volar ciegamente
sobre el campo de mi anatomía
y suscitar la danza pura
que lleva roncamente a nuestros delirios
de pureza y sudor,
del suave rocío miel
a romper en un coro de angustias
alienándonos de nosotros
mostrándonos como pétalos abandonados
llenándonos de ti y de mi
para susurrar en el oído del atónito orgullo
que los cuerpos que hemos ocupado
han violado
la temperamental ley del tiempo
terminando por volver a cultivar
las rosas tristes
en los punteros del reloj
en la clavija del calendario.

GAMO

domingo, 24 de junio de 2012

Mi Mansión


(Prueba de antipoesía 1)

Tras mi morada viven
un arrecife de inequidades,
unos cuantos perros guachos,
un kilo de harina húmeda
y los ojos inocentes de una niña que llora.

Suelo invitar a opíparos festines
y les alegro la vida a unos cuantos nenúfrares
que buscan la incandescencia del saber
y se arrugan cuando me ven comer

De la actualidad ya casi no conozco
mis dedos pedregosos y negruzcos
sólo hojean titulares amarillentos
en busca de ropajes extravagantes,
pues me considero un hombre de lujos.

Y de lujos creo vivir cada día,
mis brillosas rodillas, acanaladas de tiza y barro…mierda!
si, otra vez la Paloma se puso mis zapatos
y se fue caminando hacia la esquina
donde trabajaba mi madre

Recapitulando sobre mis lujos,
sobrio y acompañado viví mis años mozos
los deletreaba con gusto a chicha y sexo,
del bueno, de ese que no se paga
pero se agota y a veces
atraganta.

Solía coger con mis manos tibias
rosas rojas verdes
para acompañar el perfume de sus días
que evocaban en mi esa sensación pútrida
de saber que lo hago por instinto y no por amor

Más mi madre,
rubia por gracia y negra por clase,
siempre me cantaba cuando temprano a la mañana llegaba,
“cuando lo sientes en el pecho, guarda pronto la billetera”
de ahí, ya no tengo billetera.

Tal vez por esa zona heterogénea que buscamos,
y que mi madre bien conocía,
es que nos drogamos en formas inexistentes
que burlan aquellos parajes idílicos
mencionados sólo en las historietas
con las que suelo secar mis pies
después de la lluvia.

Y otra vez la Paloma…

A ella la conozco de cuando empecé, ruin y oligarca
la construcción de mi mansión,
siempre acude cantando herejías a mí
para saciar su sed de justicia
que se le atrapa en su pata coja
pérdida por caminar entre grasa de carreta.

Me persigue durante el sol
vuela junto conmigo, robando bolsas y peniques
y a la noche, cuando enciendo la chimenea
se sienta a mear aquel cuarto de mi costado
mientras observa el río.

Nos gusta juntos violar la paz de esta arteria,
nos gusta demonizar esa franja fractal, ilógica
que sostiene fielmente cada día milimétrico
a los numerosos caleidoscopios de cuatros ruedas
que llevan traseros sin sangre, a sus escuálidas paredes inmortales.

Por eso me considero de lujos,
todos quieren posar sobre las tejas pavimentadas de mi mansión
y claro está, les encantaría poder salir de sus necesidades
y bajar a bajar la fiebre de sus plantas
en las cálidas y cafesosas aguas de mi jardín
que para el lector no es ninguna novedad que le cuente
que recorre de la punta de mis nevados senos
hasta la costa de mi nacionalidad, infértil…

Considerando que la extensión de mi epopeya
ya le hace pensar que soy un poeta
recapitularé algunos conceptos sobre mi mansión,
que si bien son irrelevantes para usted
al perro que calienta mis noches
le parecen dignos de llevar a un ballet.

Estos aspectos, matemáticos y singulares
los cuento para esclarecer
que los lujos de los que me rodeo
son básicamente aquellos con que
logro saciar mi sed de felicidad

¡Que manera de hacer frío en mi mansión!

Esta felicidad con la que me arropo ahora
suelto la escalera,
respiro de mi bolsa,
me despido de la Paloma,
le toco una presa,
acaricio al perro,
miro a mi techo y
me despido del mundo…

Mañana...
me traen comida. Lacomida.

GAMO

miércoles, 6 de junio de 2012

Será


¿Será porque tus labios mirando al cielo
dibujan el contorno de un corazón dividido?
Porque será…
Será porque creemos que lo que decimos, es lo que pensamos
Será porque de tantas formas nos olvidamos del contenido
Será porque mirando el contenido, lo tomamos por instructivo
Será porque no hay instructivo que forme la norma, ni norma que sirva de instructivo
Será porque el único instructivo que hay es el que el sol de cada mañana te brinda
Será que acaso la mañana no es sino fruto del ocaso anterior
Será porque de ocasos en la vida llenos estamos
Será porque de no ser por ellos no veríamos las mañanas
y de mañanas están compuestos los sueños.
Será porque ni siquiera tú sabes la diferencia entre tu y yo
Será porque simplemente no encontramos diferencias
Será porque de diferencias están hechas las reglas
Será porque las reglas no son las que imaginas
Será porque no debes imaginar, sino soñar
Cosa que es muy distinta ¿Sabes?
Quizás porque será, que la vida nos pregunta como vivirla
¿Será que acaso nos estamos preparando para la muerte?
Será que ya no debemos pensar en vivir o
Será porque simplemente me agota el pensar
Que será…
Serán muchas cosas
 o talvez pocas
Será porque es un domingo por la tarde, sin el latido de tus palabras
hablando de cómo fue que el reloj nos dio la medianoche
sin soplar los violines del saber.

GAMO