jueves, 23 de mayo de 2013

Sueño 1



Te escribo de noche,
de madrugada
y lejos
de mi cuerpo.

Te escribo de noche
mientras te sueño,
sin soltar
tu consentimiento

Te escribo de noche
y de día
te miro
con mis dedos.

Te escribo de noche
y por la mañana
te dibujo bajo mi mano,
sobre mi almohada.


GAMO

sábado, 11 de mayo de 2013

Hoy te vi Madre



Hoy desperté y
te vi madre.
Yo,
 de grande te vi.

Asomé mi sol por tu colina
y calmadamente
te vi.

Te quise abrazar,
como tu lo hiciste
cuando por primera vez
la vida me vió
y yo a ella.

Me vi de grande
ya lejos de ti.
Me vi
recordándote,
y te abracé.

Me vi de grande,
ya lejos de ti
y no vacilé en hablarte
ni en recordar
que te quiero, madre,
ya lejos de ti.

Me vi de viejo
añoso y a un bastón
del suelo,
y supe valorarte
y acercarme
y  en serio me dije, madre
que hice cuando te tuve
que no supe aprovecharte.

Hoy me retaste,
me cantaste mis virtudes
y entonaste mis defectos.
Me llevaste a tierra,
 me hiciste recordar
que también soy hijo
y que en la altura
a veces se pierden
los afectos.

En un tono
ya lejos de mi
 me despertaste,
me abrumaste
y luego
me arropaste,
ya lejos de ti.

Hoy te vi madre,
Y desperté,
aún cerca de ti,
sabiendo encontrarte.

Aún cerca de ti
a un desayuno de distancia
hoy imaginé
cuanto esto extrañaré
ya lejos de ti,
ya lejos de mi.

Gamo

martes, 25 de diciembre de 2012

Blanca melancolía


Triste estás en tu tierna morada
fría, solitaria, calma y
 avergonzada.

Miras desde lo alto
mientras te cubres con tu sabana de estrellas,
mientras coqueteas suave
con los sueños de las aves.

Tu nombre huele a melancolía
y caes dulcemente sobre tristes,
oscuras y modestas flores,
soñolientas flores,
fragantes en su eterno amor
a ese insensato sol
que por morder unas migajas de mar
te ha dejado sola en tu odisea.

Es ese mar, que te ama
y se mece al son de tus latidos,
que mueve sus anchas caderas
bordeando y codeando
las costas húmedas
de la raza sin nombre,
la raza que te conoce en vela,
que te idolatra sin piel.

Tu ropa, blanca como la nieve
cae sedosa por el atardecer
y se enreda frágil
en las agrietadas manos de la cordillera,
esa que abultada y prepotente
te deja olvidada,
abandonada y desvestida
en garras de legañosos deseos
de impares despertares.

Tu mirada impalpable,
recorre los prados con soledad
vagando nebulosamente
 por las espigas sin nombre,
por las pupilas insensatas
de aquellos amantes
que separados por el olvido
esperan algún día
poder disfrutarte, mirarte
y besarse.

Eres incomprendida,
juzgada sin guante,
repelida sin soplo…

Sólo pocos veteranos nenúfares
se deleitan con tu paz
y disfrutan nocturnamente
de tu compañía,
agradeciendo que tu dulce voz
guíe desinteresadamente
sus barbas a la madrugada.

Sólo pocas melodías
guitarrean tu danza diaria
y se dejan llevar por tu aliento pálido
que en una noche del doce del ciclo
se acompaña puntualmente
del gigante sin aro
que segunda a la inmensa
y celosa estrella madre.


GAMO

sábado, 6 de octubre de 2012

Lluvia en Primavera

Eres
como la lluvia en primavera,
llegas dulce por la mañana
vestida de blanco
soplando cabellos
vaciando tus cantos.
Vienes temprano
galopando sobre tus sentimientos
alimentando y matando
robando esperanzas
tapando el sol
quebrando alas
inundando parpados
surcando mejillas
saltando las diástoles
mojando talones y entrepiernas.
Eres esa lluvia incansable
que nutre las flores y los corazones
matándolos con tus goterones egoístas
que golpeas la seca tierra
y la sacas de su baba parda
la despiertas
la surcas
y la ahogas.
Eres esa que todos desean tener
que la buscan por sus bellos arcoriris
por sus frescos aromas
porque nutres sus raíces
porque en sus inviernos, los arropaste
en sus mañanas, alimentaste
en sus noches, desnudaste
en sus labios, nadaste
por sus ojos, mataste.
Más llegas en primavera
en las primaveras
y de todos los que te desean
sólo dos te rodean
uno es
el que matas al caer
otro es
por el que mueres
al volver al mar
tu mar
solitario, inmenso y bello
mar.

Gamo

domingo, 16 de septiembre de 2012

Ojos Verdes


De tus ojos
claros, profundos, inocentes…
De los mios
atontados, embriagados,
alucinando,
imaginando.

De tu mirar
verde como el campo de las ilusiones
adornado con un tierno puntal
que llega a tu alma, desconocida
intrigante y soñadora, tal vez.

De tan sólo dos palabras
o tal vez más,
sólo ellas, ruedan como bicicletas de agua
dentro de mi desorientada conciencia
y buscan ver caer de tus labios
una miel acogedora
una sonrisa ligera,
un soplo de si.

Tu piel
suave y blanca, como tu voz,
el violín de tu voz silenciosa y armónica
que tararea místicamente
el ritmo acelerado de mi purpúrea rosa
que no sabe detenerse
no sabe disimular.

Te veo llegar,
te vi llegar,
azul como el viento surcando montañas
rompiendo mi estable condición
danzando en acaramelados vaivenes
mientras tus pasos, nebulosos,
rítmicos y afrodisiacos
quiebran el éxtasis de mi pecho
sonante cual tambor de guerra.

Mi rubicundez busca incesantemente
hacer cumplir la promesa, de la noche
donde tus ojos gobernaron dictatorialmente
todas las intenciones de mi,
donde tu sonrisa, cual luna llena
a licántropo,
me hizo estar fuera de mi,
para no dejar de pensar en ti.

Y vuelvo a tus ojos
sostenidos de la mano, mientras caen sutilmente
por el borde pálido de tu mejilla,
mientras miran en su gris verdor
la luz tímida de la noche
que te hace ser en tu azul
la orquídea blanca
que mis sueños vela.

Gamo

domingo, 2 de septiembre de 2012

Es Primavera, sin ser Primavera.


Es primavera, sin ser primavera
la nube cálida, alienta la mañana
como tu tibio pecho, alienta mi despertar
como tus suaves labios, alimentan mi amar.

Es primavera, sin ser primavera
y las aves cantan, regocijan y bailan
mirando el dulzor de las flores
coreando el ritmo de los corazones

Es primavera, sin ser primavera
y los poetas callan, ciegan y duermen
esperando la llegada de aquella mujer
que llenando cada verso de alegría
volverá a mover,
 las plumas del saber.

Es primavera, sin ser primavera
y te callas tú
que de algún lado viniste,
 y hacia algún lado te fuiste.

Es primavera, sin ser primavera
y las rosas y claveles
con sus notas acarameladas
buscan incesantemente aquel rocío
que les permita nuevamente ser feliz

Es primavera, sin ser primavera
y los fríos destellos de sol
quedan atrás
mutilados por vientos de esperanza
y cálidos reencuentros.

Es primavera, sin ser primavera
y lo único que ilumina el sol
son las vacúas vasijas encabelladas
que buscan día a día
romper la infértil tierra
de la melancolía, el recuerdo
y el olvido.

Es primavera, sin ser primavera
Y ya pronto vendrán a ti
los sutiles lechos
llenos de armonía,
abotagados de simpleza,
rodeados de felicidad.

Es primavera, y ya pronto
será primavera.


Gamo

domingo, 5 de agosto de 2012

Sin


No existe ramo de flores
ni tempestad de disculpas
que logre conquistar a ciegas
tu rubicundo orgullo.

GAMO